El doctor Julio Terrén, cirujano plástico miembro de la AECEP con clínica en Valencia, repite en el blog de la AECEP para escribir sobre las últimas tendencias en el mundo estético.

Una de las principales causas de la popularización de los tratamientos estéticos ha sido el impacto que han tenido los medios de comunicación y las redes sociales; y una de las consecuencias es la mayor conciencia que han tomado los pacientes acerca de su aspecto y el incremento en el número de consultas que realizan a los especialistas de medicina y cirugía estética.

Hoy, los pacientes de estética, buscan los tratamientos menos invasivos o no quirúrgicos, representando más del 80 % de los procedimientos estéticos y suponiendo cerca del 40 % del gasto que se realiza.

Resultados más naturales

Una de las tendencias más definidas, y que ya es evidente en nuestras consultas, es la demanda de tratamientos faciales menos agresivos y con resultados no extremos. La tendencia en la belleza es la huida de lo exagerado, siguiendo la moda marcada por las celebridades del cine y la televisión, y la ridiculización en las redes virtuales de los personajes públicos que se someten a cambios radicales.

Mujeres y hombres solicitan técnicas más sencillas, de rápida recuperación, por lo que los cirujanos plásticos actualizamos nuestras técnicas y nos adaptamos a la demanda social, siendo conscientes de que no son exigidos resultados espectaculares sino bellos y con menor coste económico, laboral y social.

Nuevos tratamientos

Los productos sintéticos de relleno temporales pero duraderos, como el ácido hialurónico de matriz entrecruzada como innovación tecnológica, los hilos tensores reabsorbibles, los derivados de tejidos propios como el plasma rico en plaquetas (PRP) o los cultivos celulares de fibroblastos para el relleno de arrugas ya son una realidad y han incrementado las opciones de las que dispone el médico o cirujano estético.

La crio-neuromodulación o FROTOX (Frozen-Tox), que consiste en enfriar y debilitar la función nerviosa de los músculos faciales de forma temporal, puede convertirse en un futuro en una alternativa a la utilización de la toxina botulínica para el tratamiento de las arrugas dinámicas faciales.

El uso de la grasa del propio paciente ya es una realidad diaria en nuestras consultas, ofreciendo un resultado bueno a largo plazo y accesible a todas las economías. Cualquier defecto o necesidad de volumen se pueden solucionar con la inyección de grasa propia una vez obtenida y adecuadamente procesada. Las opciones en el tratamiento del envejecimiento facial se han incrementado con estas técnicas en continuo avance y desarrollo.

La obtención de células madre del tejido graso, aunque todavía un procedimiento costoso, empieza a serlo menos gracias a que la industria está desarrollando equipos y kits de tratamiento más accesibles siendo posible no sólo su utilización en reconstrucción compleja, sino también en el tratamiento de las arrugas y los defectos estéticos.

Nuevos medicamentos

Hay en este momento un producto médico que mucho antes de ser comercializado ya ha generado una gran expectativa entre la clase médica. En EEUU fue autorizado en 2015 y los ensayos en pacientes han provocado una gran demanda entre el público norteamericano. Se trata de Kybella (ATX 101 o Ac. Deoxicólico), y está exclusivamente indicado para el tratamiento no quirúrgico de la papada. Al ser inyectado provoca una disolución de la grasa en esta zona, habiendo sido declarado por la FDA americana como seguro y eficaz.

Según los expertos que ya la han utilizado va a hacer por la papada lo que el Botox ha hecho por las arrugas faciales, haciendo que disminuya el número de liposucciones de cuello tal y como el Botox redujo el del lifting en la región peri-ocular. Se espera la autorización para su comercialización en Europa para 2017.

Nuevos dispositivos

La industria médica, junto a los médicos y cirujanos plásticos, están en continua investigación y desarrollo de nuevos dispositivos. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Earfold©. Este es un nuevo avance del que pronto vamos a poder disponer los cirujanos plásticos y que va a simplificar, y poner al alcance de todos, la corrección de una malformación congénita conocida como “orejas en asa” o “en soplillo”.

Mediante una sencilla intervención con anestesia local y en pocos minutos, sin necesidad de hospitalización o de una lenta recuperación, aquellos pacientes seleccionados que padecen este problema en sus orejas van a poder disfrutar de una sencilla solución.

Tendencias en aumento de pecho

Es cada vez más frecuente en mi consulta que las pacientes soliciten pechos menos grandes y más naturales. Hace cinco años tres de cada diez mujeres que querían realizarse un aumento de pecho, solicitaban un cambio más natural, sobre todo a partir de los 40 años. En 2016 siete de cada diez buscan la naturalidad y su edad se ha reducido hasta los 25 años.

Los implantes mamarios de cuarta generación, con formas anatómicas más estables y gel de silicona más cohesiva, se han convertido en la tendencia más actual y en el futuro de las intervenciones de aumento mamario.

En los próximos años vamos a contemplar algunos cambios sustanciales en la industria de los implantes. Se esperan modificaciones en las características de la superficie de los implantes, la que entra en contacto con el cuerpo, así como en la densidad de los materiales de relleno de las prótesis, haciendo que estos sean menos pesados, con menos riesgo de deformación de los pechos, manteniendo el mismo volumen, y más resistentes y duraderos además de mejorar su integración en los tejidos mamarios.

El lipofilling o transferencia de grasa propia para el aumento mamario ya es una realidad, aunque la técnica es todavía muy compleja si se desea obtener un volumen importante, requiriendo más de una acción quirúrgica. En los años venideros vamos a ver un incremento en el número de mujeres que nos demandan esta solución, y vamos a ser capaces de ofrecer mayor volumen para sus pechos mediante el trasplante graso.

Cirugía y tratamientos del área genital

Este es uno de los campos que más rápidamente avanza entre los tratamientos médicos y quirúrgicos estéticos femeninos en los últimos tiempos.

La reducción o aumento de los labios de la vulva, la liposucción del área genital o del pubis, la reconstrucción o el estrechamiento del área vaginal mediante infiltración de productos sintéticos o grasa de la paciente, así como el uso de láser de CO2 para el rejuvenecimiento de las paredes vaginales, son de rabiosa actualidad. En los próximos años veremos un importante incremento en la demanda y un considerable avance en las técnicas médico-quirúrgicas.

¿El futuro?

Ya sabemos que predecir el futuro es una tarea ingrata, puesto que el tiempo nos devuelve nuestras equivocaciones.
Es fácil, sin embargo, predecir que la cirugía mínimamente invasiva y de vanguardia, con cicatrices mínimas y rápida recuperación, va a estar en el futuro de la cirugía plástica estética junto al desarrollo de innovadores productos y dispositivos médicos.

La cirugía robótica que ya se utiliza en la implantación de pelo, la utilización de herramientas digitales tales como impresoras 3D, o el software de digitalización y simulación tridimensional son y serán imprescindibles en la práctica diaria. La Realidad Virtual como medio para la demostración interactiva de cirugía in vivo, para mejorar la formación y entrenar las habilidades quirúrgicas de los cirujanos, o para la predicción de los resultados a obtener tras un tratamiento médico o quirúrgico van a ser un avance significativo.

Hoy existen múltiples proyectos de desarrollo de simulaciones fieles y realistas que permitirán, entre muchas aplicaciones médicas, el control del dolor postoperatorio.

Los cirujanos plásticos y los médicos estéticos, como en todas las ramas de la Medicina, tenemos la responsabilidad de obtener la mejor formación y de utilizar los mejores materiales y los dispositivos más adecuados, la obligación de informar a nuestros pacientes para que puedan tomar las decisiones más acertadas sin dejarse arrastrar por las modas o tendencias, y la capacidad de seguir desarrollando nuestra labor dentro de los principios éticos y morales que nos deben de caracterizar, así como de seguir impulsando el avance de nuestro arte.

Dr. Julio Terrén.
Cirujano plástico miembro de SECPRE y AECEP.
http://www.drterren.com/

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