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Nuevas preguntas sobre el aumento de pecho

Publicado por AECEP | 17 de octubre de 2017 |

 La cirugía de mamas continúa siendo la más demandada, junto a la liposucción, en el caso de la mujer. Hoy en día se puede considerar que está socialmente normalizada y que el grado de información que se posee en torno a ella se ha incrementado considerablemente desde aquellos mitos de prótesis de explotaban en los aviones.

 Las pacientes acuden a nuestras consultas con las nociones básicas en torno a tiempos de cirugía y postoperatorio, tipos de prótesis y tendencias. Aun así, la cirugía de mama es un procedimiento que evoluciona con la sociedad y , por lo tanto, suscita cada día nuevas cuestiones. La mujer de hoy no es la de los 80 ni los 90. No es ni mejor ni peor; tiene intereses distintos, responde a otras dinámicas y , por lo tanto, a la hora de plantearse pasar por el quirófano para aumentar el busto se plantea otras cuestiones.

 Por ejemplo, cómo puede afectarle a la práctica deportiva el implante submuscular de las prótesis. Múltiples estudios y evidencias presentadas descartan que una cosa afecte a la otra: el hecho de ser muy deportista no implica que la prótesis tenga que colocarse delante del músculo para no afectar a su crecimiento. La colocación en la parte posterior de éste se debe a factores de seguridad y protección contra la contractura muscular.

 Ahora bien, sí deberíamos colocarlo en la parte delantera si ese deporte es extremo, caso de los fisioculturistas. Además, aquí se debe pensar en un material como el poliuretano, que cumple específicamente los requisitos de protección en estos casos.

 Otra cuestión que se plantean muchas mujeres es si algún día, por el motivo que sea, podrán retirarse las prótesis mamarias sin merma para su salud y cuál será el efecto estético de dicha retirada.

 La respuesta es sí, en una operación que no supone ningún riesgo y que no deja ninguna cicatriz nueva ( las prótesis se retiran a través de la misma incisión de implante) , que no requiere postoperatorio ni ingreso hospitalario. El resultado será un pecho similar al que teníamos antes de la mamoplastia, pero con el efecto añadido del tiempo y la presión de las prótesis sobre el músculo pectoral. Esta situación generará un incremento de la atrofia y la hipoplasia mamaria.

 

Doctor Gustavo Sordo

Gustavo Sordo es miembro de AECEP y director de

Clínica de cirugía plástica, estética y reparadora del Dr. Gustavo Sordo

 

 

 

 

 

 

La simulación 3D aplicada al aumento de pecho

Publicado por AECEP | 5 de octubre de 2017 |

El simulador 3D Crisalix permite que los cirujanos puedan mostrar a las pacientes los resultados de la intervención antes de someterse a ella. De esta herramienta, que ayuda a definir expectativas realistas y a mejorar los resultados finales, nos habla el doctor Julio Terrén

La satisfacción de los pacientes marca el éxito, o no, de una clínica de cirugía plástica. Para poder garantizar ese éxito es fundamental que los resultados de las operaciones cubran las expectativas generadas. El cirujano debe guiar y asesorar al paciente hacia la mejor solución para su problema, sin caer en el error de prometerle resultados imposibles.

Las pacientes que acuden a nuestra clínica para someterse a una intervención de aumento de pecho suelen realizar preguntas recurrentes: ¿cómo va a quedar mi pecho tras la cirugía? ¿Cómo será mi nuevo contorno corporal? Pese a que los cirujanos plásticos, fruto de nuestra experiencia, podemos predecir cómo van a ser los resultados en cada uno de los casos y ayudara las pacientesa visualizarlos empleando rellenos, fotografías del antes y el después de casos similares… muchas de ellas renuncian a la intervención por miedo a que los resultados no cubran sus expectativas.

¿Es posible visualizar los resultados pre-intervención?

El software 3D Crisalix permite a los cirujanos mostrar los resultados de la cirugía antes de la intervención. Con la ayuda de la tecnología 3D y con el uso de la realidad virtual se recrea la anatomía de la paciente mostrando el antes y el después de una intervención de aumento de pecho. Crisalixes una ayuda fundamental para disipar dudas e inseguridades, permitiendo aumentar la confianza de las pacientes frente a la intervención. Este método permite comprender la técnica quirúrgica y ver el resultado.

A través del escaneado en 3D del cuerpo de la paciente, ya sea mediante la carga de tres fotografías digitales de su torso o utilizando un sensor 3D portátil que va conectado a un iPad, se pueden simular los posibles resultados, mostrando diferentes volúmenes, tallas, formas… desde distintos ángulos y perspectivas. El simulador también es muy efectivo a la hora de mostrar los resultados de procedimientos faciales, tales como la rinoplastia, las inyecciones de Botox, las infiltraciones de grasa autóloga…

¿Qué beneficios aporta la simulación 3D?

El software 3D aplicado al aumento de pecho ayuda a elegir con mucha más precisión el aspecto deseado. La paciente puede ver su nuevo pecho utilizando unas gafas tridimensionales que aumentan la sensación de realidad; es como si pudieses probarte las distintas prótesis. El resultado de la simulación es idéntico, salvando las distancias, al que se consigue tras la cirugía. El programa es capaz de captar con extrema exactitud todas las medidas del cuerpo.

 

 

Julio Terrén es miembro de Aecep.

 

 

 

 

 

 

 

Cirugía estética para hombres: Perfiles de pacientes, motivaciones por género y cirugías secundarias

Publicado por AECEP | 14 de septiembre de 2017 |

 

 

Las intervenciones que más se realizan los hombres dentro del área de la cirugía plástica, estética y reparadora son la liposucción, ginecomastia, blefaroplastia, rinoplastia, lifting facial y otoplastia. Según los países, el orden de preferencia es uno u otro, pero en definitiva estas seis operaciones son las más demandadas por el género masculino. La ginecomastia es la única cirugía estética para hombres realmente específica para ellos, donde el objetivo es devolver la apariencia masculina a un pectoral con aspecto más femenino. En cualquier caso, los hombres son menos numerosos en las consultas de cirugía estética. No obstante, suelen ser excelentes pacientes ya que, una vez tomada la decisión de hacer ese cambio que desean, se involucran en el proceso y confían plenamente en los consejos y la labor de su cirujano. Un artículo de la doctora Nélida Grande

 

 

 

 

Aunque se puede afirmar que no es tan “fácil” que un hombre entre a quirófano para realizarse una cirugía estética, una vez que lo hace es normalmente para cambiar algún rasgo de su cara o perder volumen (en el contorno corporal o zona pectoral). En el caso de las operaciones del rostro, esa persona no ve afectada su masculinidad, todo lo contrario a cuando se trata de ginecomastia. El chico o ya señor se llega a sentir muy vulnerable y con baja autoestima debido a su complejo. En este sentido, los cirujanos hemos de ser si cabe más comprensivos con su problema. Es importante recordar que no debemos intervenir a menores de 16 años, debido a que en la adolescencia se puede sufrir un episodio de aumento de grosor de las mamas pero es solo transitorio -ginecomastia puberal-.

En el otro extremo está la ginecomastia senil, cuando los hombres de edad avanzada sufren este cambio en su pecho debido a la disminución de la progesterona que se produce con los años. El aumento de peso tampoco es ajeno aquí, y si ambas cosas generan una feminización del pectoral, si esa persona mayor está sana y lo desea se podría llegar a operar a pesar de su edad. En todo caso, la reducción de mamas que se lleva a cabo en la ginecomastia puede precisar una técnica u otra. Hay que informar a los pacientes de que si la grasa es la que ha provocado el aumento de volumen, en el proceso quirúrgico ha de tomar parte la liposucción, que puede ir acompañada o no de recesión de tejido si lo hay sobrante.

En el ranking de las operaciones de cirugía estética para hombres que más se realizan en el mundo también encontramos la liposucción. De hecho, en las estadísticas se observa que es el procedimiento estético-quirúrgico más común en ellos. Eliminar grasa en flancos y abdomen son las principales razones, un rasgo que los varones suelen presentar. Es recomendable que complementemos el tratamiento quirúrgico con dieta y ejercicio, de manera que así se podrá reducir también la grasa intraabdominal.

Los retoques faciales

A las consultas acuden hombres no solo para rinoplastias comunes, sino para que llevemos a cabo cirugías secundarias al no estar contentos con la forma de su nariz en anteriores intervenciones. En estos casos, es cuando el arte de esculpir que lleva intrínseco nuestra profesión se convierte en prioridad. A nivel psicológico, hemos de ser muy conscientes de que esa persona ya ha recorrido antes el mismo camino. Por este motivo, nuestro trabajo es crucial para que pueda ser el definitivo. Y si se trata de otoplastia, una de las situaciones más frecuentes son las orejas despegadas (en asa o soplillo). Los pacientes, tras esta intervención, se suelen encontrar muy satisfechos sea cual sea la edad que tengan. Para un hombre tener este problema -muchas veces difícil de ocultar por la vestimenta de la profesión o cortes de pelo, por ejemplo- puede ser una gran frustración -quizá incluso mayor que para el sexo femenino-, a la hora de su vida social tanto de niño como adulto.

Por último, en el capítulo del rejuvenecimiento facial, la blefaroplastia y el lifting facial son los protagonistas de la cirugía estética para hombres. Suelen solicitarlas los hombres maduros, mayores de 50 años. Hay algunos que acuden a consulta cada ciertos años a repetir estas intervenciones cuando, por el proceso de envejecimiento natural que, los buenos resultados conseguidos entonces (del lifting sobre todo) se han ido difuminando. Porqu en definitiva, la necesidad de realizar un lifting facial se debe sobre todo a la pérdida de grasa. Por esta razón, el uso de rellenos de grasa facial aumentará a duración del lifting. Hemos de pensar que un hombre adulto probablemente no se ha cuidado la cara como lo hacen las mujeres desde su juventud. Por ello, puede ser sumamente importante realizarse un lifting en el momento indicado para paliar el exceso de arrugas. O, en caso de mirada envejecida, una blefaroplastia.

La doctora Nélida Grande es directora de http://www.doctoragrande.com   y  miembro de AECEP Cirujanos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las modelos y la belleza

Publicado por AECEP | 1 de septiembre de 2017 |

Aunque el concepto de belleza es siempre subjetivo, es cierto que existen unos patrones clásicos de equilibrio y armonía faciales con los que identificamos lo bello. Sin embargo, los actuales cánones que rigen la moda y las tendencias no parecen coincidir con ellos. Una reflexión del presidente de Aecep  Francisco Menédez Graiño.

 

 

Está claro que la belleza es subjetiva. Lo que a mí me parece bello a tí te puede parecer feo y no hay discusión. Recordemos que Picasso en 1936 ya señalaba que “La enseñanza académica de la belleza es falsa”. Ahora bien, sí hay unos patrones de belleza elementales y universales, basados principalmente en la armonía, que perduran con los siglos y que hacen que algo o alguien nos parezca feo, bonito o bello.

Este verano, mientras mi esposa ojeaba revistas de moda con desfiles de alta costura, me sorprendió con un comentario ante la imagen que trasmitían algunas modelos: “hoy día, para ser modelo, solo se precisa medir más de 180 cms. y estar muy, muy delgada, casi anoréxica. Al menos un 20 ó 30% de estas chicas me parecen feas”. Evidentemente era su opinión, subjetiva. Pero cuando me empezó a enseñar fotos de algunas de esas modelos no pude por menos que coincidir con ella. Sus caras no eran bellas, pero sí eran unas mujeres altas y muy delgadas. Parecía como si los modistos y los diseñadores quisieran realzar sus diseños y vestidos haciéndolos que los llevaran modelos muy altas pero no espectaculares, para conseguir con ese contraste un mayor lucimiento de sus creaciones. Es más, en alguna ocasión, los maquillajes que llevaban esas modelos daban la sensación de acentuar los rasgos o notas menos armónicos en detrimento de su belleza.

Estaba confuso. No sabía si era cierto lo que pensaba o un gran error mío, y también familiar, fruto de la degeneración profesional. Pensé en ello y revisé el tema, y seguía pareciéndome así. Busqué por qué evolucionaban de este modo las tendencias, pero el sentido común me decía que yo estaba equivocado.

Y en ello estaba cuando de pronto llegó mi hija y me confundió aún más: “¿Papá, es que no sabes que las únicas modelos guapas, hoy día, son las chicas de Victoria´s Secret?”.

Pues será verdad…

Francisco Menédez Graíño es presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética y Plástica y miembro de Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Microcirugía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cirugía estética, sin complejos

Publicado por AECEP | 16 de agosto de 2017 |

Todo lo relacionado con la Cirugía Estética suscita un gran interés informativo, cuando no un enorme revuelo social. Desde el tamaño de las prótesis de relleno para el aumento de los senos femeninos, hasta las últimas excentricidades planetarias, tales como extirparse el quinto dedo del pie para soportar mejor los tacones o aumentarse sin criterio alguno el volumen de los glúteos.

Los cirujanos estéticos somos contemplados en cierta manera como “dioses” con poder para transformar al ser humano y, además, para poder mejorar aquello que en la sociedad que nos toca vivir, la del famoso selfie, está supervalorado: la apariencia externa, el físico.

Los avances en innovación y desarrollo en nuestro campo nos ayudan a reflejar esta imagen. Desde la revolución de la liposucción hasta los injertos de grasa autóloga con células madre apenas han pasado treinta años. Los mismos desde que un paciente se veía obligado a retirarse un mes de la vida pública para recuperarse hasta hoy, con periodos de postoperatorio de entre cuatro y siete días.Y aunque en este tiempo han aparecido patologías asociadas al uso abusivo del bisturí, ante las que debemos estar muy alerta, no es menos cierto que todavía muchos pacientes ocultan o disimulan el hecho de haber pasado por el quirófano.

Por supuesto, están en su derecho. Vaya esta reflexión por delante. El paciente tiene el derecho a la intimidad y a la protección de los datos de su historial médico. Esto es sagrado para colegiados y centros.Pero no deja de llamarme la atención que sea precisamente, en muchas ocasiones, el paciente que verdaderamente necesita una intervención porque arrastra un complejo desde la infancia, como orejas de soplillo, tamaño desproporcionado de la nariz,..quien oculte su paso por nuestras clínicas.

La cirugía estética , lo dice su nombre, es reparadora. Y repara daños físicos y psíquicos. Que un paciente se sienta bien, tras años y años de divorcio con su propio cuerpo, no es baladí. Para muchas personas, comienza una nueva vida, una vida mejor. Esa es la parte de mi oficio que más me satisfacciones me proporciona como ser humano. Nada que ver con esa dimensión divina con la que a veces se nos identifica. Nada más alejado de la realidad, y nunca mejor dicho.

 

Moisés Martín Anaya es director de Clínica del doctor Moisés Martín Anaya y miembro de AECEP

Imágenes: google

Lipoabdominoplastia, la técnica para eliminar la grasa y flacidez del abdomen

Publicado por AECEP | 31 de julio de 2017 |

La lipoabdominoplastia es una técnica novedosa, que realiza el equipo del Dr. Alexo Carballeira, y que consigue sumar los beneficios de dos cirugías en una única intervención. Para ello se realiza primeramente una liposucción, es decir, se remueve y extrae la grasa sobrante del abdomen, y a continuación se reconstruye la pared abdominal tensando los músculos y eliminando la piel sobrante mediante una abdominoplastia.

La finalidad de esta intervención es corregir abdómenes distendidos, con una notable flacidez de la musculatura producida en muchos casos tras los embarazos o grandes pérdidas de peso.

El resultado es altamente satisfactorio y mejor que el de la tradicional abdominoplastia, pues además de conseguir un abdomen firme, sin flacidez y delgado proporciona un buen modelado y una mayor armonía corporal. El éxito está en que esta técnica permite trabajar la zona del tronco de forma integral y no el abdomen como zona independiente.

Esta intervención no presenta mayores riesgos que la tradicional abdominoplastia, incluso disminuye las posibles complicaciones tipo necrosis, pero sí requiere de manos expertas para su correcta realización, puesto que resulta algo más compleja.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Son muchas las ventajas que proporciona la lipoabdominoplastia frente a la tradicional abdominoplastia:

  • Permite tratar no sólo a pacientes delgados, sino también a aquellos con exceso de grasa abdominal.
  • Proporciona la eliminación de la grasa del abdomen y también de otras zonas como flancos, costados..
  • Trata de forma integral la zona corporal del tronco, no sólo el abdomen, consiguiendo una buena modelación.
  • Reduce el riesgo de complicaciones, especialmente las causadas por irrigación sanguínea.
  • La cicatriz es más pequeña (unos 2-3 cm menos) puesto que el desplegamiento de la piel es menor.

La intervención dura de dos a cuatro horas, se realiza con anestesia general o epidural, siempre bajo criterio médico, y el paciente deberá permanecer ingresado de 24 a 48 horas, según el caso. El postoperatorio no resulta de especial complicación, se realizarán drenajes los primeros días y poco a poco empezará a remitir la hinchazón y la sensación de tirantez irá desapareciendo progresivamente. El paciente llevará una faja compresiva durante un mes aproximadamente y transcurridos entre 10-15 días podrá reincorporarse a sus actividades cotidianas.

Por todo ello, la lipoabdominoplastia es la mejor opción para conseguir de forma muy duradera un abdomen firme, sin excedente de grasa y sobre todo un buen modelado corporal.

 

 

 

 

 

Texto  Dr Aleixo carballeira 

Imágenes accirugiaplastica

¿Cirujano plástico o cirujano estético?

Publicado por AECEP | 15 de julio de 2017 |

A veces se trata de una confusión, otras de desinformación y, en algunos casos, de información interesada. Lo cierto es que la presunta titulación profesional “cirujano estético” se ha introducido en la terminología habitual con que los medios de comunicación informan sobre Cirugía Estética.

Pues bien, es necesario aclarar, sobre todo a los pacientes, que el cirujano estético no existe como tal, es decir, ningún título oficial procedente del Ministerio de Educación de España se entrega con ese nombre impreso. No existen ningún estudio, ninguna residencia médica tipo M. I. R ( médico interno residente) ni formación profesional para conseguirlo. Si alguien lo ve en alguna consulta o en un anuncio que oferta servicios estéticos debe saber que se trata de un reclamo engañoso para ejercer una profesión para la que no se está cualificado, poniendo en riesgo la salud de los pacientes.

A quien estos deben acudir es al cirujano plástico, profesional médico titulado, tras cinco años de especialización vía M.I.R. en los hospitales y después de haber cursado y superado la carrera de Medicina. El nombre completo es el de Cirujano Plástico, Estético y Reparador, tal como queda recogido en el Boletín Oficial del Estado. Con este título bajo el brazo se está acreditado para ejercer la cirugía estética, es decir, las intervenciones ya conocidas como el aumento de mamas, la liposucción y la abdominoplastia, entre otras.

Otras supuestas cualificaciones que utilizan la ambigüedad del término con absoluta intencionalidad son las de “cirujano cosmético” y “cirujano plástico facial”. Sirvan para desacreditarlas los mismos argumentos antes empleados.

Desde AECEP aconsejamos a las personas que quieran someterse a una intervención de cirugía estética que busquen en las sociedades profesionales, donde se les acreditará la pertenencia a la misma de tal o cual doctor, o se les indicará donde buscar a los profesionales titulados según el lugar donde intervengan. Así lo hacemos en la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica y también en SECPRE , Sociedad Española de Cirugía Plástica , Reparadora y Estética.

Si el cirujano que les han recomendado no pertenece a ninguna sociedad o asociación, es importante confirmar sus credenciales en el Colegio de Médicos de su ciudad. En este organismo les confirmarán que cuenta con la titulación adecuada para practicar la cirugía estética.

Doctor Gustavo Sordo

 

Gustavo Sordo es cirujano plástico y director de Clínica de cirugía plástica, estética y reparadora del Dr. Gustavo Sordo

Pertenece a AECEP

Imágenes : google

 

 

Síndrome de Poland : origen y corrección

Publicado por AECEP | 3 de julio de 2017 |

El síndrome de Poland es un defecto de nacimiento raro caracterizado por el subdesarrollo o ausencia del músculo pectoral mayor en un lado del cuerpo, y en ocasiones acompañado de otras malformaciones torácicas (costillas), del miembro superior del mismo lado (sobre todo la mano) y de la dextrocardia (corazón en el lado derecho), siendo más frecuentes en hombres que mujeres. En el caso de las mujeres afecta al desarrollo de la mama. Por eso, es habitual que sean tratadas antes que los hombres, mientras que los hombres al desconocer que les falta el músculo suelen consultar en edades más tardías.

 

¿Porqué se produce este síndrome?

La causa del síndrome de Poland hasta ahora es desconocida. Sin embargo, una interrupción de la sangre embrionaria de las arterias que están bajo la clavícula (arterias subclavias) en torno al 46º día de desarrollo embrionario es la teoría que prevalece.

¿Cómo afecta el síndrome de Poland?

Para poder explicar cómo afecta el síndrome de Poland al desarrollo del músculo pectoral, debemos explicar primeramente cómo es la anatomía de éste. El músculo pectoral mayor tiene dos porciones: una transversal infraclavicular y otra oblicua que va desde el húmero al esternón y costillas 2 a 6. Es esta porción esternocostal la más afectada. Como la infraclavicular funciona bien e incluso está hiperdesarrollada compensatoriamente, el paciente no nota ningún déficit funcional a la hora de trabajar o ejercitar.

Por lo que estas deficiencias son en gran parte estéticas, con la forma más común (simple) que se presenta como ausencia unilateral de la cabeza esternocostal del músculo pectoral mayor. La deformidad también puede ser compleja, con ausencia ipsilateral de costillas, pliegue axilar, y distorsiones del hemitorax. El complejo también puede incorporar una variedad de defectos del tronco ipsilateral y defectos de extremidad superiores, incluyendo agenesia de las porciones anteriores de costillas dos a cinco, deformidad del esternón y ausencia del latissimus dorsi, serrato, oblicuos abdominales externo e interno. Los tejidos del pecho pueden ser pequeños o ausentes y el complejo de aréola y pezón puede ser pequeño, ligeramente pigmentado, y desplazado hacia la axila.

¿Cómo se corrige el síndrome de Poland?

El tratamiento en mujeres difiere del tratamiento masculino debido a la glándula mamaria. En el hombre basta con crear la sensación de que se tiene músculo pectoral. Además, como la deficiencia no causa ninguna alteración funcional, se suelen tratar más tarde, ya en la juventud.

Técnicas del síndrome de Poland en mujeres

 

 

 

 

 

 

 

  1. Prótesis y/o expansor. En deficiencias leves podemos colocar un implante anatómico para dar volumen y forma similar al contralateral. Si la asimetría es importante puede ser necesario colocar un expansor que nos permite ir distendiendo la piel para crear espacio, y sustituirlo posteriormente por la prótesis definitiva. El problema tanto del expansor como de la prótesis es que los bordes pueden ser visibles y dar un aspecto algo artificial. Por ello, en ocasiones se precisa combinarlo con una de las dos técnicas que explicamos a continuación:
  2. Injertos de grasa: cada vez son más populares en lugar de los implantes. Si la adolescente tiene suficiente grasa, se pueden trasplantar las células a la mama. De esta forma se consigue una mayor versatilidad en la forma y se evita poner un implante. Los implantes tienen una vida media y por tanto es fácil que a lo largo de la vida puedan requerir un recambio (si se coloca un implante a los 16 años y la vida media de la mujer es de 85 años, difícilmente un implante va a durar tanto tiempo). El injerto de grasa es una técnica natural que permite modificar la forma y manera muy efectiva y que ha sido demostrado que es muy segura en cuanto a la posibilidad de que favorezca la aparición de un cáncer de mama; relación que hasta la fecha no se ha demostrado.
  3. Transferencia del músculo dorsal ancho: es necesario en pacientes delgadas en las que necesitamos cubrir la prótesis o el expansor para que no se vean. La gran ventaja es que además da una forma adecuada a la zona axilar, muy similar a la del músculo pectoral mayor. La desventaja es que hay que sacrificar un músculo y que a largo plazo se puede atrofiar y perder volumen.

 

Técnicas del síndrome de Poland en hombres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El tratamiento clásico es la trasposición del músculo dorsal ancho, aunque esta técnica prácticamente no la hacemos en hombres por dos razones:

  •  En primer lugar, porque sacrificas un músculo sano que es útil para otras actividades y para dar contorno, pero sin que llegue a funcionar como un músculo pectoral real.
  • Y en segundo lugar, porque se atrofia y no es infrecuente que requiera después el uso de un implante.

La mayoría de pacientes no aceptan utilizar un músculo sano para aquello, así que en estos casos empleamos los implantes y en la transferencia de grasa, ajustando a cada caso la técnica según su complexión corporal:

  • En pacientes atléticos y delgados donde no hay grasa suficiente, los implantes dan un resultado muy satisfactorio sobre todo si son hechos a medida. Mediante un molde se obtiene una imagen del músculo normal y se hace un implante con esa forma. Se puede remodelar y ajustar “in situ” durante la cirugía para que los contornos se noten lo menos posible.
  • En pacientes que tienen exceso de peso, suelen tener grasa en abdomen y en el pecho sano (pesudoginecomastia), colocar un implante no satisface los requerimientos estéticos y es mucho mejor el injerto de grasa. La remodelación que se consigue es total; mejora el contorno de abdomen y flancos, se elimina el exceso de tejido del hemitórax sano y se rellena el afectado de forma que las sombras conseguidas simulan perfectamente las del músculo ausente. Normalmente inyectamos entre 300 y 400 gramos de grasa.

Es importante tener en cuenta que independientemente de la técnica elegida el resultado conseguido es estático, es decir, el ejercicio no lo modifica, por lo que el paciente ha de modular mediante el mismo el volumen del músculo pectoral del lado sano.

 

Dr. Jesús Benito Ruiz

Cirujano plástico miembro de la AECEP

Director de Antiaging Group Barcelona

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cirugía estética, ¿Una cuestión de género?

Publicado por AECEP | 15 de junio de 2017 |

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aumenta una talla de pecho, reduce dos de cadera, desde 95 euros al mes, todo incluido”. Si no fuera porque se citan explícitamente partes de la anatomía humana en el titular de este anuncio de Internet, bien podría parecer que nos halláramos ante el reclamo de un complejo hotelero de esos en los que se puede beber y comer lo que se desee por un precio cerrado.

A estas alturas, no me sorprende — si me preocupa — la confusión interesada entre salud y negocio, entre la cirugía estética como rama de la Medicina y como producto de consumo, sujeto a los precios de mercado, con sus rebajas y sus saldos. Pero sí me llama la atención que en la portada de dicha página se destine esa oferta sólo al público femenino.

¿Es la cirugía estética una cuestión de género? No lo creo, en absoluto, en tanto en cuanto está destinada a mejorar la vida de las personas. No sólo elimina complejos, sino que repara partes y rasgos dañados por accidentes o por herencia genética.

Creo, por lo tanto, que esa ausencia de hombres en las publicaciones relacionadas con la estética en general se debe a factores socioculturales.

Uno, de peso, es la exigencia de belleza que ha rodeado tradicionalmente a la mujer, que excluía al hombre y que, ahora, con la tiranía de la imagen ha igualado a todos. Ocurre que este proceso es incipiente y continúan siendo ellas quienes se ven más presionadas a estar radiantes en todo momento.

Otro , por supuesto, es la predominancia de la sociedad tradicional, en su vertiente machista, que consideraba aquello de que “el hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso”. No hace tanto que hubiera sido impensable que un varón se depilase las piernas, se hiciese las cejas o que, ni mucho menos, pasase por el quirófano para quitarse la barriga cervecera que se enseñaba como un trofeo.

Seamos sinceros y realistas: se operan más mujeres que hombres. Ninguna duda. Las cifras lo revelan. Pero dejo una pregunta en el aire: ¿Qué ocurriría si la tendencia de cuidado de la imagen masculina no sólo se consolida sino que se explota comercialmente tanto como en el caso de la mujer?

En diez años máximo, ninguno calvo.

 

Moisés Martín Anaya es director de Clínica del Dr Moisés Martín Anaya

Imágenes : google

 

 

 

 

 

 

¿En qué casos es necesaria una cirugía secundaria de mama?

Publicado por AECEP | 1 de junio de 2017 |

El aumento de mamas es el procedimiento de cirugía plástica más demandado año tras año. Se trata de una cirugía que aporta beneficios tanto físicos como psicológicos a la mujer: le ayuda a sentirse más atractiva y más confiada a la hora de afrontar su día a día. Aunque la cirugía de aumento de senos es generalmente segura y las complicaciones derivadas son poco frecuentes, hay situaciones ocasionales que exigen la realización de una cirugía de secundaria, también conocida como cirugía de revisión mamaria. Las analizamos aquí con el doctor Julio Terrén.

Contractura Capsular

La “cápsula” es una capa de tejido fibroso del propio cuerpo que se forma alrededor del implante tras un procedimiento de aumento mamario. Esta cápsula suele ser delgada y flexible y se encarga de sostener el implante en su lugar. En determinadas ocasiones puede producirse un desarrollo excesivo de la cápsula alrededor del implante, provocando que la cápsula espese y contraiga el implante. A esto es a lo que se denomina como “contractura capsular”. La capsula presiona y comprime el implante provocando que el seno se endurezca y adopte una forma anormal, causando dolores y malestar en la paciente.

La capsulectomía es el procedimiento quirúrgico que se encarga de eliminar la cápsula del tejido para corregir esta complicación. En la mayoría de los casos se extrae el implante viejo y se sustituye por uno nuevo buscando que se forme una nueva cápsula de calidad. Puedes saber más sobre la contractura capsular en drterren.com

Rotura del implante

Los implantes mamarios pueden romperse. No existe en la actualidad una prótesis que garantice al 100% una durabilidad “para toda la vida”. Hay muchos factores que pueden aumentar las posibilidades de rotura: calidad de los materiales empleados, el lugar de colocación de la prótesis, la actividad física de la paciente, algún tipo de traumatismo mamario…

Una rotura en el implante salino será evidente al instante, ya que la mama dará la sensación de desinflarse, y el cuerpo absorberá la solución salina. Una rotura de un implante de silicona no siempre es perceptible, ya que no provoca ningún síntoma específico, por lo que es necesaria una exploración mediante una resonancia magnética o una ecografía para determinar si se ha producido dicho problema. Cuando se produce una rotura de cualquiera de los tipos de implantes se retira el implante dañado y se sustituye por uno nuevo.

Desplazamiento del implante

Aunque no es muy habitual, los implantes mamarios pueden desplazarse de su posición original. Esto se debe a una modificación posterior a la cirugía del espacio que el cirujano ha creado para colocar el implante. Este “bolsillo” puede ensancharse hacia arriba y hacia abajo, o hacia los lados dando lugar a un desplazamiento lateral (conocido como desplazamiento axilar), un desplazamiento medial de las prótesis (sinmastia), o un desplazamiento inferior o superior (bottoming out). Estos desplazamientos pueden producirse porque la paciente dispone de un tejido mamario demasiado laxo, por la falta de sujeción de las mamas, por un peso excesivo de los implantes, por la creación de un bolsillo demasiado grande para la prótesis o porque la paciente ha tenido un periodo postoperatorio demasiado activo que ha impedido la fijación del implante a los tejidos mamarios.

El problema se soluciona estrechando el hueco para sostener el implante en la posición correcta, recolocando el implante mamario en una posición natural.

Problemas de volumen

En muchas ocasiones las pacientes no quedan satisfechas con el tamaño y el volumen de sus pechos una vez que comprueban los resultados. Es por eso que deciden someterse a una nueva intervención para aumentar o disminuir su volumen. En el primer caso se realizará una intervención que tendrá por objetivo generar un bolsillo protésico más grande. En el segundo supuesto se optará por una intervención destinada a generar un nuevo bolsillo a medida utilizando los tejidos disponibles.

Caída secundaria de mamas

Pese a llevar implantes mamarios, el paso del tiempo y el inevitable envejecimiento pueden provocar que los pechos se vean caídos. La solución consiste en la realización de una mastopexia o elevación del pecho que permite remodelar la mama envejecida y eliminar el exceso de piel. No es necesario cambiar la prótesis, dependerá de su grado de envejecimiento.

Foto del doctor Julio Terrén

Dr. Julio Terrén

Cirujano plástico especialista en cirugía secundaria de mamas

Imágenes: google

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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